Diseñando el hábitat de trabajo

Pasamos más de 10 años de nuestra vida trabajando. Semanalmente invertimos unas 40 horas de nuestro tiempo en el espacio de trabajo, pero ¿Es realmente un espacio en el que nos sentimos a gusto? Muchos trabajadores admiten no sentirse identificados con su espacio de trabajo, simplemente es eso, el lugar desde donde el que desempeñar su trabajo y sacar adelante los proyectos. Pese a pasar gran parte del día en él, el vínculo que sentimos con respecto a nuestro espacio de trabajo es prácticamente nulo, no nos sentimos identificados con el y eso, aunque no lo parezca, afecta a nuestra productividad.  

 

El diseño de espacios de trabajo debe atender a las necesidades de los trabajadores que habitaran en él. Frente a esto, plantear procesos de diseño que impliquen de manera directa al usuario es necesario, entender su forma de trabajar, sus quehaceres en el día a día, para adaptar el espacio a fin de que favorezca la comodidad del trabajador, influyendo de manera directa en su productividad y motivación respecto a la tarea diaria. Esta implicación, además de suponer una mejora en la calidad de vida laboral de la persona, puede ayudar a mejorar la interacción con sus compañeros, ofreciendo espacios compartidos donde convivir, crear e innovar estén a la orden del día, fuera de los despachos y de las reuniones programadas. 

Office Design

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B.S.R. Group Offices - RUST Architects

Diseñar el hábitat de trabajo es una ciencia en si misma, donde distintos aspectos se interrelacionan a fin de generar una línea genérica que englobe todo el conjunto, creando espacios diseñados específicamente para el trabajador y la actividad que desempeña. Los cambios en la forma de entender la relación laboral y personal, la irrupción de las nuevas tecnologías, la llegada de las nuevas generaciones nativas digitales al mundo laboral, los nuevos modelos de trabajo, etc. son elementos significativos que están direccionando las formas de entender el mundo laboral. Frente a esto el diseño de espacios de trabajo, debe tener un papel importante más allá del mero interiorismo, debe ser capaz de captar y trasladar al espacio y a los objetos que lo conforman esas nuevas realidades. 

 

El diseño de la empresa del siglo XXI debe alinearse con la realidad social y cultural que se vive, mejorando la calidad de vida de los empleados. Se ha de apostar por esa visión estratégica, por procesos de diseño que se basen en la observación y miren hacia un futuro mejor, sin olvidar la continua relación que debe existir entre lo atractivo y lo práctico. Aunar todas las disciplinas a fin de obtener una mejora en la calidad laboral a través del rediseño de los espacios de trabajo es sin duda, un reto importante al que las empresas deben hacer frente en esta nueva era donde los conceptos de trabajo tradicionales han quedado obsoletos. 

by calacreativestudio

Febrero 2020